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BREVE HISTORIA DE LA ASOCIACIÓN DE MÉDICOS MUNICIPALES DE LA CIUDAD DE BUENOS AIRES 

 


Un grupo de médicos pioneros fundó el 20 de mayo de 1936 la Asociación de Médicos Municipales de la Ciudad de Buenos Aires, que nuclea gremialmente a todos los médicos que prestan servicios en los hospitales públicos de la Ciudad de Buenos Aires.

En aquella época la mayoría de los profesionales no percibía salarios en los hospitales; eran tiempos diferentes: los médicos se sostenían con el ejercicio de la profesión en los consultorios privados. Pero la muerte en la pobreza de un doctor del hospital Rawson movilizó a estos dirigentes visionarios.

Este médico falleció a fines de 1933, luego de haber prestado 18 años de servicios gratuitos en la entonces Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires. Un grupo de colegas organizó una colecta para ayudar a los deudos, provocando así una reacción contra el sistema imperante de asistencia hospitalaria libre, sustentado en el trabajo gratuito de los profesionales. Por este motivo, se organizó una reunión en el hospital Rawson en la cual se llegó a la conclusión de que la medicina, que se desempeñaba sin reglamentación, debía contar con un escalafón que normara obligaciones y derechos.

El 28 de octubre de 1935 se constituyó una comisión que creó una Asociación Provisoria y el 20 de mayo de 1936 nació definitivamente la Asociación de Médicos Municipales de la Ciudad de Buenos Aires, presidida por el Dr. Ido Celeri. Se instaló la primera sede en la calle Bernardo de Irigoyen 17, de esta ciudad.

Las personerías municipal 8620 y jurídica c-1911 se obtuvieron en 1937. Muchos años después, en 1985, se asignó la personería gremial 1060. En 1963 se produjo un hecho trascendental para la vida de la institución: la compra de la casa de Junín 1440, en la que tiene sede actualmente.

Fundada en los principios básicos que sostienen que el Estado debe ser el garante de la salud de la población, la AMM se desarrolló en sus comienzos con un propósito claro: conseguir estabilidad laboral, escalafón profesional y sueldo acorde a las tareas realizadas.



1936 Primer Congreso de la AMM

El 5 de noviembre de 1936, en el Salón de Actos de la Facultad de Medicina, se llevó a cabo el Primer Congreso de la Asociación de Médicos Municipales de la Ciudad de Buenos Aires, con la presencia de representantes de los 2000 médicos que se desempeñaban en los 17 hospitales y 2 dispensarios municipales que en ese momento funcionaban en la Capital Federal.

Los temas centrales de debate fueron: "Distribución y Horario de Trabajo", "Monto y Escalafón" y "Estabilidad, Jubilación e Incompatibilidad".


Acción Gremial, Capacitación, Cultura y Deporte

El gobierno de la Asociación está fundamentado en principios democráticos y participativos: un Comité Ejecutivo formado por 13 miembros elegidos por el voto directo de los asociados, mediante el sistema d'hont, ejecuta las decisiones tomadas por las Asambleas y Consejos Centrales en los que participan representantes de todos los hospitales de la Capital Federal.

Actualmente, desarrolla sus actividades en tres áreas fundamentales: acción gremial, capacitación del profesional y actividad cultural y deportiva. La AMM ha realizado un intenso trabajo en el campo gremial, con el fin de representar a los asociados ante las autoridades municipales, otorgar créditos y subsidios, ofrecer cobertura de mala praxis, asistencia y asesoramiento jurídico legal, trabajar para mejorar las condiciones de trabajo, proponer políticas sanitarias alternativas y elaborar proyectos propios de Sistema Municipal de Salud.



El Instituto para el Desarrollo Humano y la Salud


La complejización y el encarecimiento de la atención de la salud generaron la necesidad de que los profesionales se capacitaran en la administración de los recursos públicos; con ese fin, en 1969 se inició la actividad docente. En 1987 se creó el Centro de Docencia e Investigación y actualmente los cursos cuentan con el reconocimiento del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y el Ministerio de Salud y Acción Social de la Nación.
La Asociación comenzó en 1995 una nueva etapa en el área educativa con la compra de una casa en la calle Pacheco de Melo 2034, destinada exclusivamente a la tarea académica, en la que funciona el Instituto para el Desarrollo Humano y la Salud.

La puesta en marcha de este Instituto permitió que los profesionales de la salud encontraran un ámbito específico en el que pudieran capacitarse y dar respuestas concretas a las necesidades de la población, cristalizando así una mejor atención sanitaria.   


El Complejo Polideportivo

Las gestiones por los terrenos del Complejo Polideportivo comenzaron en 1964, durante la presidencia del Dr. Arturo Illia. Pero recién en 1983, después de numerosos trámites y vaivenes políticos, se dió comienzo a las obras.

Estos 40.000 metros cuadrados formaban parte de los basurales de la poco prestigiosa "quema".


60 AÑOS "ESCALAFÓN, ESTABILIDAD Y SUELDO"

El Dr.Domingo Di Benedetto fue miembro fundador de la Asociación de Médicos Municipales; en esta nota relata por qué nació el gremio y cuáles fueron sus primeros reclamos.

¿Por qué surgió la necesidad de agremiarse?
Allá por el año 1933 un médico del hospital Rawson fallece y nos encontramos con la sorpresa de que su mujer no tenía plata para enterrarlo porque su marido había prestado muchos años de servicio gratuitos en el hospital, y entonces pensamos "esto no puede ser, a los médicos hay que pagarles". A raíz de ese episodio se fueron visitando todos los hospitales para que cada hospital nombrara un representante con el objetivo de  presentar a las autoridades un petitorio. En un principio elegimos delegados y nos reuníamos en un café, en un local prestado, en la calle o en una lechería para conversar de los problemas que teníamos.

¿Cuáles eran los principales problemas en aquellos años?
El tema principal que queríamos tratar con las autoridades municipales era que a los médicos se les pagase por su trabajo; con este fin hicimos una reunión en un cine de la calle Rivadavia en donde el lema era escalafón, estabilidad y sueldo. Pero al presentarnos a las autoridades resultó que nadie tenía plata, la Municipalidad no tenía plata, el Congreso tampoco y, además, ¿cómo difundíamos nuestras ideas si los médicos tampoco teníamos plata? Entonces, me acuerdo que cada médico tenía que juntar monedas en los hospitales pidiéndoles a los colegas 20 o 40 centavos, y después reuniendo ese dinero íbamos a una imprenta para hacer la propaganda.

También, hicimos gestiones en los partidos políticos para conseguir dinero para los sueldos de los médicos. Algunos habían propuesto que un 10% de lo consumido en los restaurantes fuera destinado a la Municipalidad y esta nos pagara con esos fondos, pero esto no podía ser porque se iba a encarecer la vida de la gente de trabajo.

¿Y cómo se resolvió, finalmente, el problema de la plata?
Después de mucho tiempo un diputado socialista, el Dr.Enrique Dikman, presentó un proyecto a la Cámara por el cual el Congreso de la Nación le otorgaba a la Municipalidad una determinada cantidad de dinero para pagarles a los médicos, iban a ser 200$ por mes, esto causó cierta sorpresa porque muchos no creían que se fuera a pagar realmente. El gremio, que estaba en formación, no contaba con recursos económicos. Entonces, les hicimos una propuesta a los médicos, les preguntamos: “¿Si ustedes llegan a cobrar donarían el primer mes de sueldo para formar la Asociación de Médicos Municipales? La respuesta fue totalmente afirmativa, pero cuando vieron que realmente se cobraba algunos se resistieron a donar su salario. Igualmente, algo habíamos progresado, pero con el derecho a cobrar un sueldo no estaba todo resuelto: había que ver quiénes y cómo iban a cobrar, y entonces se establecieron los criterios de la carrera profesional y la estabilidad en el cargo, para que los profesionales no pudieran ser removidos sin previo sumario.

¿Cómo recuerda aquellos días?
Los que no conocen esta historia quizás no sepan pero fue una tarea muy dura, de la que el verdadero artífice fue el Dr.Ido Celeri; había que estar peleando contra las autoridades y contra la idea de que el médico no debía cobrar en el hospital, que para eso estaba el consultorio. Hubo que pelear hasta con los mismos médicos, tal es así que un jefe de servicio del Ramos Mejía les prohibió a sus médicos mantener conversaciones con el gremio, porque parecía que formar un gremio médico era como formar un gremio poco menos que revolucionario. Se le tenía miedo a la palabra gremio. 

*Reportaje publicado en Mundo Hospitalario en marzo de 1994.